

Uno de los mejores campings donde he picado una tienda, es el de El Helguero en Ruiloba (cerca de Comillas) una instalación casí salvaje. Puedes picar las tiendas entre árbolones y cuestas llenas de verdes pastos y bichos de temporada. Me pase varios veranitos allí, en una pequeña parcela donde poníamos mi flamante iglú de Continente.
Las posibilidades eran enormes, bañarse en la playa de Cobreces o Comillas, pasear en bici por los valles y pueblos (alquilaban ciclos), ir de copas a Comillas, hacer trekking en el monte Corona, cocinar macarrones con salchichas, chupar lluvia, ir a Santander al cine, ir al zoo de Santillana a ver a los monos titis y sus enormes pilas. Una gozada.
El camping tenía una organización y limpieza impecables, un super pequeñito, y lo más importante: donuts recién horneados para desayunar. El ambiente internacional y el guirismo eran bastante acusados, cuando fregabas los cacharros podías compartir el olor a "huevo" recien puesto del "water" cercano, así tenías compañía y algo que comentar.
Al acostarte oias folgar a la peña, y una noche hubo ecos de una cercana galerna, uno de las cosas más raras que he visto en mi vida.
El camping tiene una deliziosa página web con diseño similar al anuncio de 1994.