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9 de marzo de 2009
30 de septiembre de 2008
Periplo Balcánico 2ª Parte - Bosnia (3)
Una de las ideas más deliciosas que tuvimos fue la de visitar el Museo de Biología de Sarajevo... salimos con las mandíbulas desencajadas. Montajes de minerales tipo meteoritos de kriptonita, recreaciones bucólico-pastoriles de hilanderas de cera, y salas en las que tienen 500.000 escarabajos resecos y empalados, además de cristaleras con 60 o 120 búhos mal disecados (seguro que dejaron a la especie al borde de la extinción) y finalmente osos estrábicos con cara triste. Pero la joya era una austera vitrina con un lobo disecado en su interior, con nieve poliespán y aullidos pregrabados incluidos que se oían desde fuera. Cuando nos vieron retorcernos de la risa por el suelo pensé que nos deportaban en pijama de madera.
Periplo Balcánico 2ª Parte - Bosnia (2)
Tras una inolvidable conversación con dos viejunos serbios, en la que intercambiamos impresiones sobre los croatas (hicieron el entrañable gesto de rebanarse el cuello con la mano) estrechamos fraternalmente sus muñones (no es coña) y proseguimos hasta Sarajevo. Sin duda, la ciudad que más nos gustó a los 4, es la síntesis de la gareada balcánica; urbana y provinciana a la vez, es turca y austrohúngara, soviética, caótica y oriental. Tiene largas avenidas decimonónicas que recuerdan a Viena, junto a discotecas occidentales, cafeterías centroeuropeas y mezquitas. Desde la riviera del Miljacka partían telesillas que en 10 minutos subían a unas pistas de esquí desde las que se divisa la ciudad; las mismas pistas de esquí desde las que Karadzic cercó la ciudad y la bombardeó durante 4 años.
Periplo Balcánico 1ª Parte - Bosnia (1)
Nos adentramos en Bosnia... la carretera asciende y pasamos del pedregal polvoriento de Herzegovina a una especie de fondo de pantalla alpino de Windows. Prados y bosques de montaña algo agobiantes (no terminan) son el destino que Elel tenía reservado para sus amighitos. Estamos en la zona donde Karadzic estuvo escondido durante años. El Parque Nacional de Sutjeska ha comenzado a recibir turistas hace muy pocos años. Curiosamente, los serbios de las montañas, a los que temía más que a un nublao, son bastante más afables y divertidos que los croatas. Algunos de los tipos con los que nos cruzamos (incluido el pedazo de pan de la casa rural en la que pernoctamos) seguramente no pasarían un test CSI de manos limpias de sangre... pero así es la cosa.
Por cierto, a los amighos aventurero-burgueses trekkineros (los que llevan el símbolo NorthFace tatuado en el orto y suben cumbres creyendo que no lo hacen para triplicar el ego) ; en Bosnia hay 5 parques nacionales, y el de Sutjeska alberga el bosque alpino más antiguo de Europa. Se recomienda no pernoctar con comida para que los osos (más de 1.200) no te borren el cero in the night mientras te introducen un kit-kat por la uretra...
Por cierto, a los amighos aventurero-burgueses trekkineros (los que llevan el símbolo NorthFace tatuado en el orto y suben cumbres creyendo que no lo hacen para triplicar el ego) ; en Bosnia hay 5 parques nacionales, y el de Sutjeska alberga el bosque alpino más antiguo de Europa. Se recomienda no pernoctar con comida para que los osos (más de 1.200) no te borren el cero in the night mientras te introducen un kit-kat por la uretra...
22 de febrero de 2008
Remembering Bosnia
Ahora que Kosovo vuelve a estar de moda por sus tensiones políticas y conflictos y no por su cultura o por lo interesante de su sociedad, os dejamos algunas fotos de nuestro periplo balcánico, en este caso, Bosnia Herzegovina. Una país impresionante por sus paisajes, sus gentes, sus ciudades, su cultura, su sociedad. Gente acogedora, pacífica, con ganas de vivir y olvidar. Hubo una guerra, pero ya pasó, ahora, todo intenta volver a ser normal. Aunque a veces, las cicatrices tardan en desaparecer.
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