



¿Os pensabais que los japoneses son formales, equilibrados y poco dados a llamar la atención? Pues aquí van unas fotos para que veáis lo freakys que pueden llegar a ser. Desde un tinte para la raya del pelo hasta una almohadilla para recostarse en la mesa de la oficina, pasando por unos estupendos cervatillos domesticados. ¿Y qué me decís de las pedaletas en forma de cisne o de los estupendos salvavidas del puesto de los Vigilantes de la Playa?