6 de enero de 2010
3 de enero de 2010
Retrospecter 2009: Almería I
1 de enero de 2010
República Dominicana - Parte 2
En la República Dominicana se ha optado por un modelo turístico de segregación o "apartheid". Decenas de kilómetros de costa son propiedad de las cadenas hoteleras (muchas de ellas españolas) y aunque predomina el buen gusto, uno tiene la sensación de estar en las antiguas colonias, puesto que sólo hay turistas (casi todos profesionales liberales del primer mundo) atendidos en todo momento por un servicio de hotel compuesto casi exclusivamente por dominicanos de raza negra. Curiosamente algunos dominicanos defienden este modelo, conscientes de que la "apertura de puertas" de los hoteles y sus respectivas playas a toda la población local inundaría todo de pícaros y chezas, con lo que se hundiría la principal fuente de ingresos del país.
Sin embargo, es aconsejable abandonar los hoteles y recorrer la isla si pretendemos hacernos una idea de la misma. El norte y centro de República Dominicana están formados por selvas (llamadas "matas") que van abriéndose en una especie de sábana tropical húmeda hacia el sur. Hay zonas salvajes en el interior que no se han visto afectadas por los cultivos masivos de caña de azúcar, y que conservan porciones de selva tropical, como los Altos del Chavón (donde se rodaron muchas escenas de Apocalipsis Now)
Como país en vías de desarrollo que es, en la República Dominicana conviven la opulencia con la miseria, lo que suele dar como resultado violencia. Con una media de 3 muertes diarias (1.700 durante el año 2005!!) en la capital, Santo Domingo, la policía no se atreve a entrar en determinados barrios de la periferia, y hacerlo por tu cuenta es un pasaporte seguro para salir con pijama de madera. Sin embargo, la delitos de sangre y la delincuencia en general son más bajos que en la vecina Puerto Rico (aunque muy superiores a Cuba).
30 de diciembre de 2009
República Dominicana - Parte 1
Una delegación de Viajes Chezas encargada de evaluar la calidad de algunos resorts turísticos ha viajado hasta la República Dominicana. Para nuestra desgracia, el mundo desarrollado se encuentra en latitudes medias, con fríos inviernos y gentes ásperas como el esparto. Pero a tan sólo 19º de latitud y a orillas del Caribe, las temperaturas rondan los 22-30 ºc con un 85 % de humedad relativa. Pasado el Jet Lag (enfermedad de ricos) por el desfase horario, el cuerpo se adapta rápido a la inactividad y al pestruceo impuestos por el ambiente. Lo más esforzado que puede hacerse es bucear en alguno de los arrecifes de coral de la costa (el agua está a 26/28 ºc) beberse un agua de coco con ron o esperar a la puesta de sol. Las excursiones en barca a playas vírgenes son todo un negocio local, y en isla Catalina (una meca del buceo en el Caribe) las comanda un tipo que se hace llamar El Corsario Platino, con el que Viajes Chezas tuvo oportunidad de intercambiar impresiones (antepenúltima foto)


